Después de un rato, Manuel le entrego una mochila, en ella estaba todo lo que Richard le había pedido. Al mismo tiempo, Manuel le dijo:
- Sigueme
Y llevándose la mochila en la espalda, Richard siguió a su amigo. Este lo condujo a su habitación especial ( mencionada con anterioridad) que estaba repleta de armas, municiones y todo lo relacionado con armas. Ningún rincón de esa habitación estaba desocupado.
Richard quedo asombrado y a la vez estaba emocionado porque era la primera vez que su amigo le dejaba entrar a esta habitación.
Entonces, dirigiéndose a Richard, Manuel le dijo:
- Elige las armas que quieras y cuantas municiones desees
Al oír esto, Richard empezó a analizar las armas que estaban en los mesones y también las que estaban en las paredes. Al final se decidió por una pistola ligera de tiro rápido con un cargador que podía almacenar cuatro balas. Después su amigo le ofreció una caja con docientas balas para ese tipo de pistola, pero Manuel con cautela tomo cuatro balas de la caja, las cargo en la pistola y dijo:
- No te preocupes, con cuatro balas es suficiente.
- Pero que estas diciendo, ¿que pasa si fallas tus cuatro tiros?
- Te aseguro que estas cuatro balas estarán en su cuerpo, dos en su cabeza y dos en su pecho
- Estas muy seguro de tu habilidad por lo que parece
- Claro que si, el hecho de ver muerto a ese escritor de pacotilla me da más seguridad de que esas cuatro balas anidaran en su interior
- Si tu lo dices. Pero espera un momento
Manuel fue a un rincón de su habitación, abrió unos cajones y de uno de ellos saco un cuchillo tipo carnicero de grandes dimenciones y se lo dio a su amigo diciendo:
- Toma, en caso de que el arma no cumpla tu cometido
- Bueno gracias, pero mejor la usare para matar conejos en el campo para después comerlos
En ese mismo momento salieron los dos de la habitación, Richard guardo la pistola en su pantalón y el cuchillo en la mochila que su amigo le había preparado.
Al rato después, Manuel dejo a Richard en la puerta principal de la casa, ambos se dieron un gran abrazo y antes de que se fuera Richard, Manuel le dijo:
- Richard recuerda, yo no soy responsable de los actos que cometas con el arma que te di
- Tranquilo, los actos que yo haga son mios y solo mios
- Esta bien, ve con cuidado y se cauteloso cuando llegues a la casa de Jorge Palmo
- Lo seré, cuidate, adiós
- Adiós amigo
Y Richard dando media vuelta empezo a caminar por el oscuro y frío camino que conducía a la gran carretera que rodeaba al pueblo.
Al cabo de unas horas, Richard estaba cansado y quizo reposar sobre algo, pero al ver a su alrededor vio la nada misma, solo el frío y solitario camino, se sentó en el mismo suelo donde pisaba y allí se quedo un rato. No paso mucho tiempo, cuando de la nada escucho una campana y mirando hacia atrás pudo visualizar una silueta, de lejos no podía reconocer quien o que era, pero esta silueta se acercaba más, y cuando estuvo a una distancia prudente, Richard pudo reconocer que era una anciana, la cual tocaba una campana que llevaba en su mano derecha, y este dirigiéndose a ella, le dijo:
- Disculpe, sabe estoy buscando un lugar para pasar la noche y descansar un poco...
Pero antes que terminara de decir lo que estaba diciendo, la anciana lo interrumpió, y con una voz aguda y fria le dijo:
- "Con muchos vas, pero con nada te quedaras, solo una oportunidad tendrás y allí fallaras, y tu destino desaparecerá".
Y dio vuelta en camino contrario y dio un par de pasos y desapareció. Richard, después de oír y ver todo lo ocurrido, se asusto tanto que dio media vuelta y ni se acordó que estaba cansado y corrió muchos metros sin parar. Después de un buen rato, ya un poco calmado, Richard paro un poco y pensó en lo que la anciana le dijo, y se dijo a si mismo:
- ¿Este viaje tiene algo más?¿Es solo para liberarme de la muerte?
un poco confundido con todo lo pensado siguió caminando, pero con menor velocidad a la que iba.
miércoles, 5 de septiembre de 2007
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